-¡Salú, amig@! ¿Qué tal? Dígame una cosa… ¿Me le llevaron el encargo..? ¿Cómo de que no..? (como dice aquella canción de Fernando Valadez). ¿No le llevaron los aguacates? Unos pocos nomás… Pos, va a perdonar porque o las cuentas no me salieron o alguien se lo “atipó” de camino…   ¡Ah, caray!- como dijo…